David comenzó su carrera hace más de 20 años, en las primeras bandas independientes que surgieron por aquí (Beef, Bach Is Dead), para luego convertirse en productor de Los Punsetes, Soleá Morente, o la Bien Querida (donde además toca la guitarra), sin embargo, La Estrella de David es su proyecto más cuidado, más personal, y con él que podemos empezar a comprender al propio David.

El Primer Disco (2007, El Ejercito Rojo), y Maracaibo (2011, Canadá Editorial), se convirtieron en dos oasis decorados con canciones maravillosas, sobrias e irónicas, pero cargadas de drama enterrado y de emoción: al final David siempre ha sido un romántico, cantando al amor (o al desamor), y recorriendo su vida personal a partir de sus propias letras.

Ahora, tras unos años de espera, al fin se presenta “Consagración”, que contiene canciones cargadas de burla, ternura y dolor.

Estamos deseando escuchar sus nuevos temas en directo, el 27 de julio en el escenario Mahou de Atlantic Fest.