Era difícil plantear este quinto álbum después de esa obra magna que fue “Premeditación, Nocturnidad Y Alevosía”. Pero el mundo creativo de La Bien Querida es inmenso y está acostumbrado a tener que superarse, manejando referentes amplios y disfrutando de ir borrando los límites en lo musical y en lo lírico.

Fuego, su nuevo disco, es una especie de auto-reformulación, un redescubrimiento, porque musicalmente hay un poco de todo lo que ya conocíamos pero transgredido.

Destacan temas como 7 Días Juntos, la narración de una historia de amor ardiente y breve. Entre la cumbia y el dub, a golpe de sintetizador: puro Hot Latin Dub con la colaboración de Joan Miquel Oliver.

O Recompensarte, una rumba juguetona, preciosa y entrañable, que cuenta con un dueto con J (Los Planetas), el jaleo y las palmas de Muchachito, las guitarras españolas de Alejandro Martínez (Klaus & Kinski), los detalles eléctricos de Sergio Pérez (Svper) y por supuesto, la producción de David Rodríguez.

Fuego parece un momento de reflexión, de aceptación y de reconversión, una mirada hacia delante, infinita, sin límites. Un nuevo escalón en el viaje para hacer de las canciones de Ana Fernández-Villaverde, el viaje de nuestras vidas, contado a base de emociones y sentimientos.