Del mismo modo que le van las canciones redondas, también le van los números redondos a Joe Crepúsculo. Nada fue lo mismo para la escena alternativa desde aquel 2008 en el que el catalán Joël Iriarte, al que hasta entonces conocíamos por formar parte de Tarántula, publicaba dos álbumes impredecibles y que se salían de todas las estéticas reinantes en el circuito aquellos años: primero, Escuela de zebras; y meses después, Supercrepus.

Aquellos dos primeros discos fueron el puntapié inicial para una carrera que se debatiría con soltura entre la canción verbenera, la baja fidelidad, el crooner bakala y los himnos tecnopoperos domésticos que acabarían siendo parte del repertorio más icónico del bien o mal llamado ‘indie español’.

Han pasado diez años, y también diez discos desde que Crepus pusiese la primera piedra. Para celebrarlo, el barcelonés publica 10, un recopilatorio que repasa toda su trayectoria a lo largo de esta primera década.

Además de remasterizar el sonido de sus primeros tres discos (los mentados Escuela de zebras y Supercrepus y el siguiente, Chill Out), también se incluiye dos temas inéditos que no forman parte de ningún álbum: Quizá y Todo lo bello es gratis, regrabada con la ayuda de Tomasito y Víctor Iniesta, quien fuera guitarrista de elbicho.